El Poder Judicial es el tercer pilar del Estado —junto al legislativo y el ejecutivo— y su independencia es la garantía última de los derechos de los ciudadanos. Un juez que pueda ser presionado, removido o premiado políticamente no puede administrar justicia imparcialmente. Por eso la Constitución rodea a los jueces de protecciones muy concretas: son independientes (no reciben órdenes de nadie), inamovibles (no pueden ser trasladados ni suspendidos salvo causa legal), responsables (responden de sus decisiones ante la ley) y sometidos únicamente al Imperio de la ley.
El artículo 122 crea el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), órgano de gobierno de los jueces, para garantizar que el poder político no controle directamente a la carrera judicial. La composición del CGPJ —doce miembros elegidos de entre jueces y magistrados, ocho elegidos por las Cortes— ha sido objeto de debate político constante sobre los límites de la influencia parlamentaria.
El artículo 123 establece que el Tribunal Supremo es el órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes (civil, penal, contencioso-administrativo, social, militar), salvo en materia de garantías constitucionales, que corresponde al Tribunal Constitucional.
Test: El Poder Judicial
Independencia judicial, CGPJ, Tribunal Supremo, Ministerio Fiscal y garantías de la justicia.